sábado, 10 de marzo de 2012

El ruido es la principal causa de conflictos entre vecinos

El ruido es la principal causa de conflictos entre vecinos. Otras veces llega en forma de goteras repartidas por toda la casa. En Bilbao, unos vecinos sufren las consecuencias de un “piso patera” justo encima de su casa. Dentro, han llegado a vivir hasta 39 personas. Uno de los vecinos afectados asegura que “las tuberías están podridas” y “los inquilinos protagonizan peleas constantes en la escalera”.

Según un estudio elaborado por el Grupo CPP los conflictos entre vecinos han aumentado, sobre todo por problemas de ruidos e impagos a la comunidad. Les siguen las molestias derivadas de obras, o la presencia de animales. Por comunidades, Murcia, Madrid y Valencia encabezan el ranking de “peleas”. Sólo en casos extremos, un diez por ciento emprende acciones legales. A veces la paz llega con el simple diálogo.

Enlace al video de Antena3

viernes, 17 de febrero de 2012

Urbanismo exigirá a los pubs una ´caja negra´ que registre el ruido

Ante las numerosas quejas de vecinos y hoteleros del centro de la ciudad por el ruido que generan pubs y discotecas, la Gerencia de Urbanismo prevé exigir a los locales que instalen un dispositivo que, como si fuera la "caja negra" del un avión, registre los picos de sonido del conjunto de la noche. Así lo confirmó ayer la concejala Marta García-Romeu, quien explicó que de esta forma los inspectores de la Policía Local podrían disponer de información más completa del ruido para atender a las denuncias vecinales y conocer si en algún momento de la noche se han sobrepasado los límites.

La edil indica que ha mantenido reuniones con técnicos de una empresa especializada en estos dispositivos para conocer su funcionamiento. En principio, serían los propietarios quienes tendrían que asumir el coste de la instalación del aparato. No obstante, García-Romeu incidió en que, por el momento, sigue en estudio cómo se aplicará. Al respecto, señaló que no se ha determinado que pubs tendrían que incorporarlo, si serán todos o sólo los que hayan sido sancionados. Al respecto, insistió en que está pendiente fijar "cómo" se aplicará, "a quién y cuándo"-.
García-Romeu trasladó su intención de poner en marcha esta iniciativa, que según dijo ya se aplica en Torrevieja, a los hoteleros de la zona centro, que ayer se reunieron con ella para trasladarle su malestar por los ruidos. La edil afirmó que "no se están dando licencias de discotecas, sólo de pubs hasta las 3.30 horas".

El problema de ruido, sin embargo, no acaba ahí puesto que la ley del tabaco ha originado "un problema serio en la calle", como sostiene la presidenta de la asociación de vecinos del Centro Tradicional, María Dolores Domínguez, tras la última asamblea vecinal. Indica que los vecinos tienen intención de "trabajar con la concejalía de Seguridad" para atajar este problema y el que genera la prostitución.

Diario Información

sábado, 21 de enero de 2012

El fiscal pide 3 años de cárcel por ruido al dueño de un pub de Fuerteventura

Las Palmas de Gran Canaria, 21 ene (EFE).- La Fiscalía solicitará el martes a la Audiencia de Las Palmas que condene a tres años de cárcel a un hostelero de Fuerteventura por el ruido que generaba el establecimiento que regentaba, un pub sin licencia de apertura que no respetaba los limites de horario ni de volumen de la música.

El Ministerio Público acusa a Pablo S.C. de un delito de medio ambiente, en su modalidad de emisión indebida de ruidos que generan un grave riesgo para la salud, por las molestias que provocaba al vecindario de Puerto del Rosario su local, el pub karaoke "Evening".

En su escrito de cargos, el fiscal asegura que Pablo S.C. mantuvo abierto el pub "Evening" a pesar de ser consciente de que carecía de licencia de apertura como bar musical, porque el Ayuntamiento de Puerto del Rosario le había notificado que se le denegaba ese permiso de forma "expresa y definitiva".

A pesar de ello, el acusado mantuvo abierto el pub "clandestinamente" y con "desprecio hacia la salud de terceras personas", vulnerando continuamente las ordenanzas municipales sobre horarios de apertura y límites de emisión de ruidos.

La Fiscalía recuerda que el pub "Evening" recibió continuas denuncias entre 2003 y 2004 por parte de los vecinos de los portales números 26 y 28 de la calle Maestro Falla, de Puerto del Rosario, que reiteradamente recurrieron al Ayuntamiento y la Policía Local.

El Ministerio Público subraya que, en una de las mediciones que se hicieron a raíz de esas denuncias, se observaron 34,5 decibelios de ruido dentro de la vivienda de uno de los afectados.

Esas emisiones, añade, suponen "un grave riesgo para la salud psíquica y física de los vecinos" e infringen lo dispuesto en la Ley de Espectáculos Públicos y Actividades Clasificadas y en el plan general de ordenación urbana (PGOU) de Puerto del Rosario.

El fiscal sí reconoce a favor del acusado una atenuante de dilaciones indebidas, porque la causa estuvo paralizada durante cerca de tres años y medio por razones ajenas a su defensa.

El juicio contra este hostelero se celebrará el próximo martes en la sección primera de la Audiencia de Las Palmas.

Además de la pena de prisión, la Fiscalía reclama que se clausure definitivamente el pub "Evening", que se imponga a Pablo S.C. una multa de 8.640 euros y que se le prohíba ejercer cualquier oficio o profesión relacionada con la hostelería durante tres años.

También solicita que indemnice a 14 vecinos afectados por los ruidos de su local en la cantidad que se determine durante el proceso de ejecución de sentencia, así como por los gastos que generen los tratamientos médicos que requieren sus padecimientos.

Diario ABC


domingo, 15 de enero de 2012

Una juez obliga a Calp a declarar la zona de pubs saturada de ruidos

El consistorio no podrá dar nuevas licencias para negocios de ocio nocturno y los existentes deberán quitar las terrazas e instalar limitadores acústicos Las calles se cerrarán al tráfico a partir de las 22 horas

La balanza entre la fiesta nocturna y el derecho al descanso se ha inclinado una vez más del lado de los vecinos que no pegan ojo por los ruidos. La juez del juzgado de lo contencioso administrativo número 4 de Alicante, en una sentencia del pasado mes de octubre, daba la razón a cuatro comunidades de propietarios de Calp que habían denunciado la "inactividad" del ayuntamiento en el expediente para declarar la zona de pubs de la calle Castellón y adyacentes -están próximas al paseo marítimo de la playa de la Fossa- Zona Saturada de Ruidos (ZAS). El juzgado daba diez días al consistorio para cumplir el fallo. Sin embargo, no fue hasta el pleno de ayer cuando, por unanimidad, se aprobó esa declaración de ZAS.
Tanto el equipo de gobierno (PP e Independents-Els Verds) como la oposición (PSPV, Alternativa Popular y Gent de Dénia) advirtieron de que las restricciones son muy severas. La concejala de Ordenación del Territorio, Ana Sala, del PP, explicó que a partir de ahora no se podrán dar licencias para abrir nuevos pubs ni discotecas y, además, los negocios ya existentes deberán desmantelar sus terrazas. Mientras, los bares y restaurantes sólo podrán tener mesas en la vía pública hasta la medianoche. El tráfico también se limita. A partir de las 22 horas, se prohibirá el acceso rodado. La ZAS obliga a intensificar la vigilancia policial. Los pubs y discotecas deberán instalar limitadores acústicos que, si se superan los decibelios permitidos, provocará que los equipos de música se quedan sin suministro eléctrico.
"Nos vemos abocados a aprobar la ZAS", argumentó Ana Sala, que precisó que la escandalera en esas calles ya no es como antes porque se han cerrado locales. La edil recordó que en el anterior mandato el entonces alcalde, Joaquim Tur, del Bloc, ya llevó este paquete de medidas contra los ruidos al pleno, pero la oposición, que era mayoría, tumbó la propuesta. El portavoz del PSPV, Luis Serna, que en aquel momento votó en contra, explicó que las denuncias de los vecinos eran por el alboroto en la calle, ya que los locales están bien organizados. "Con más control policial se hubiera solucionado todo".
La propia figura de la ZAS obliga a realizar nuevas mediciones de ruidos dentro de un año. Y si se consigue acabar con el escándalo, se levantarán las duras restricciones.

Diario Levante

martes, 13 de diciembre de 2011

Ingresa en un psiquiátrico penitenciario por amenazar de muerte a su vecino tras discusiones por ruido

El Juzgado de lo Penal número 1 de Jaén ha condenado a J.M.C. a ser internado en un centro psiquiátrico penitenciario durante dos años, del mismo modo que le ha impuesto la pena de dos años y tres meses de cárcel por un delito continuado de amenazas y otro de daños después de decir a su vecino reiteradamente que le mataría tras quejarse éste de que le molestaba cuando tocaba la batería.

De este modo, en la sentencia, a la que ha accedido Europa Press, se destaca que el acusado empezó a mantener discusiones con su vecino debido a que J.M.C. tocaba la batería en su domicilio de la calle Doctor Eduardo Arroyo de Jaén sin dejar descansar a la víctima, lo que motivó por parte de ésta la interposición de una denuncia ante el Ayuntamiento de Jaén siendo sancionado el acusado por ruidos.

Así, a partir de ese momento, J.M.C. no cesó de intimidar a la víctima, si bien el 20 de abril de 2011, cuando ésta caminaba en compañía de un amigo por la calle Correa Weglison de Jaén fue abordada por el acusado empujándole a la vez que se volvía y le decía "ojito, te tengo que matar". Además, seis días más tarde, sobre las 11,45 horas, empezó a golpear la puerta de la víctima diciéndole "te voy a matar".

De igual forma, al siguiente mes, el acusado, sobre las 22,00 horas, volvió a golpear la puerta a la vez que intimidaba a su vecino con matarlo queriendo entrar en su domicilio. Sin embargo, ante la imposibilidad de ello, debido a que la puerta es blindada, el acusado empezó a golpearla hasta dejarla casi destrozada.

Pero las amenazas no cesaron, pues el 1 de julio, sobre las 18,35 horas, J.M.C. prendió fuego a la puerta de la víctima llegando a quemar el cuadro de la misma sin que se produjeran hechos de mayor gravedad gracias a la intervención de la Policía Nacional, que se personó en el inmueble para detener al ahora condenado, que portaba un mechero y unas tijeras y que con ellos presentes intimidó a la víctima, diciéndoles que "quería prender fuego y romper la puerta para así poder matar al vecino y que hasta que no lo matara no iba a descansar".

Para el Juzgado de lo Penal está probado, por todo lo anterior, el delito de amenazas, de la misma manera que el de daños, ya que se le ha ocasionado al perjudicado un perjuicio en el patrimonio por cuantía superior a 400 euros de forma intencionada. No obstante, cabe reseñar que en el fallo figura que el acusado padece trastorno de personalidad e ideas delirantes junto a un retraso intelectivo leve moderado que se ve agravado por consumo de tóxicos, lo que merma de forma considerable sus facultades intelectivas y volitivas.

Por su parte, J.M.C. negó en el acto del juicio los hechos, pero no lo hizo de forma contundente, puesto que negó amenazar a su vecino y, sin embargo, más tarde afirmó que "creía que no había ido a la puerta", sin rotundidad alguna. Además, aseguró que tomaba medicación desde los 17 años y que consume también cocaína, si bien apenas hubo preguntas por parte de la acusación ni de la defensa al no recordar "muy bien" lo que pasó y mostrarse dubitativo en las respuestas.

RELLANO CON RESTOS DE MADERA

De su lado, el afectado aclaró en la vista oral que otro vecino lo llamó alertándole de que se había encontrado la puerta de su casa destrozada y el rellano cubierto de restos de madera y de un incendio, toda vez que él se había tenido que ir de su vivienda a la vista de las continuas amenazas que estaba recibiendo. Así, este vecino testificó en el juicio que J.M.C. le había dicho que la víctima "intentaba envenenarle el agua" y que desde que se quedó solo el acusado, tras marcharse de la vivienda su madre, "los episodios son continuos y los vecinos están atemorizados".

Al respecto, la madre del acusado evidenció que su hijo tenía problemas con ese vecino "desde el tema de los ruidos" y que es consumidor de cocaína y heroína, si bien desde los 15 años está diagnosticado de esquizofrenia con trastorno bipolar que se agravó por el consumo de tóxicos, algo que corroboró el psiquiatra, quien consideró totalmente necesaria la medida de seguridad en un centro psiquiátrico penitenciario adecuado.

Así las cosas, el Juzgado de lo Penal número 1 de Jaén ha condenado a J.M.C. a su internamiento en un centro psiquiátrico durante un periodo de dos años, de igual forma que le ha impuesto por el delito de amenazas un año y tres meses de prisión, así como la prohibición de aproximarse en una distancia inferior a 200 metros a su víctima y comunicarse por cualquier medio durante el plazo de tres años.

En cuanto al delito de daños, le ha condenado a otro año de cárcel. Además, en concepto de responsabilidad civil, indemnizará a su víctima en un total de 1.386,48 euros por los daños causados a la puerta de su vecino.

europapress.es

Un hombre muerde a un agente al ser detenido en una medición de ruidos en Alava

Un hombre de 37 años y una mujer de 36 fueron detenidos el domingo por el delito de desobediencia y resistencia a la autoridad. Fue en la calle Los Herrán, cuando tras una medición de ruidos en la que dieron positivo, la Policía Local intentó notificar la misma a los dos arrestados. Decidieron no identificarse y uno de ellos agredió a un agente con un fuerte mordisco, por lo que éste tuvo que ser atendido en un centro sanitario. La pareja fue arrestada y pasará a disposición policial.

elcorreo.com

Condenan a un supermercado en Cádiz a indemnizar a unos vecinos por los ruidos

Un juzgado de Chiclana de la Frontera (Cádiz) ha condenado a un supermercado a indemnizar con 40.000 euros a dos matrimonios que vivían encima de sus instalaciones y que durante quince años sufrieron a cualquier hora los ruidos de su actividad.
Según ha informado hoy el despacho de abogados que ha llevado el caso, la sentencia ha dado la razón a los vecinos de este supermercado de la localidad gaditana de Conil de la Frontera, que, junto a otros habitantes del inmueble, llegaron a interponer 33 denuncias.
El caso, según el despacho de abogados Ortiz, se inició en 1995, cuando en la planta baja de un edificio de Conil ubicado en el número 7 de la calle Venenciadores abrió sus puertas una gran superficie de una cadena de supermercados.
Justo encima, en la primera planta, vivían dos jóvenes matrimonios que habían adquirido su primera vivienda, unos pisos nuevos y que pronto comenzaron a sufrir las molestias de la actividad del supermercado.
Según el abogado, todos los días de madrugada, sobre las 5 de la mañana, sentían la llegada de camiones proveedores y los ruidos de la descarga de la mercancía.
Los ruidos continuaban día y noche con "la llamada a los empleados por una potente megafonía de gran volumen", y unas "ruidosísimas alarmas de robo que por la noche se disparaban constantemente en falso", despertando a todos los vecinos, seis aparatos de aire acondicionado y "dos puertas eléctricas metálicas que producían al cerrar y abrir un enorme chasquido".
"Todo esto perturbaba la vida familiar de estos matrimonios, y los despertaba a las horas más intempestivas, llegando a sufrir problemas de irregularidad en el sueño y falta de reposo, así como enormes niveles de estrés, ansiedad, depresión e ira, por los que llegaron a ser tratados clínicamente", señala el despacho de abogados.

lavozdigital.es