domingo, 3 de abril de 2011

La contaminación acústica aumenta el riesgo en la población de padecer enfermedades cardiovasculares, trastornos mentales o incluso cáncer

Vigo acoge hoy y mañana el primer seminario sobre contaminación acústica con el objetivo de abordar este problema desde el punto de vista médico, social y jurídico. La coorganizadora de la iniciativa, la doctora Lorenzo, advierte que la exposición al ruido puede desencadenar múltiples problemas de salud, que no se limitan en absoluto a daños en el oído. Enfermedades cardiovasculares, efectos en el sueño o hipertensión son solo algunos de los peligros de exponerse a niveles elevados de ruido. “El 25% de los hogares españoles sufre contaminación acústica, una realidad que está muy infravalorada”, considera la oncóloga del Complejo Hospitalario de Pontevedra, que coordina el seminario en colaboración con el Colegio de Médicos de la provincia y la Universidad de Vigo.

–Aparte de los daños a nivel auditivo, ¿qué otras enfermedades puede provocar la contaminación acústica?

–Los ruidos por intensidades bajas, como los que se generan durante el tiempo nocturno, los definimos como alienantes. Lo que para el vecino es música, para ti puede ser ruido. Pueden generar efectos sobre el sueño, hipertensión, cardiopatías e incluso infartos de miocardio. También pueden intensificar el desarrollo de trastornos mentales o provocar un abuso de psicofármacos, para dormir, por ejemplo, o agudizar síntomas respiratorios, como el asma. Luego están los daños auditivos sobre todo en niños y adultos jóvenes, calificados por la OMS como población vulnerable en este sentido. Se detectan hipoacusias más precoces por aparatos de música, y en el caso de los más pequeños, por juguetes con un volumen alto, por encima de los 7-75 decibelios.

–¿Qué otras consecuencias se desarrollan en la población infantil y juvenil?

– Los niños que crecen en ambientes ruidosos aprenden menos y más despacio. Tienen problemas para completar rompecabezas difíciles o pueden exacerbarse conductas imperativas o violentas. En tareas de elevada concentración, como estudiar, el rendimiento es mucho menor.

–Entre las patologías en las que se aumenta el riesgo de padecerlas por el ruido también figuran las oncológicas. ¿De qué porcentaje de tumores diagnosticados estaríamos hablando?

– No está cuantificado. La población con estrés crónico por contaminación acústica es más susceptible de padecer cáncer. Por ejemplo, en las mujeres con cáncer de mama, las que viven en ambientes más tranquilos, mejora su supervivencia.

–¿Cuánta gente se calcula que está expuesta a niveles elevados de ruido?

–Según los últimos datos, en torno a un 25% de los españoles. En Estados Unidos un 10% de la población de entre 20 y 60 años sufre daños en el oído por este motivo.

–¿Qué contaminación acústica es la más nociva para la salud?

–Están los ruidos inevitables, como los del tráfico por carretera, y los evitables, que son los que más estresan y más daño causan. Los problemas fundamentalmente son las industrias en el exterior, como por ejemplo en un barrio residencial, el tráfico aéreo y, sobre todo, el ocio.

–¿Cuántos decibelios puede alcanzar la música de un pub?

–A 50 o incluso 60. Los límites recomendados son un máximo de 55 de día en exterior, y de 30 de noche, en el interior de una casa, es decir, el ruido que hace una mosca al volar.

–¿Qué solución propondría para evitar las consecuencias del exceso de ruido?

–La legislación es muy protectora, aunque la aplicación en la mayor parte de los casos está en los ayuntamientos, y la mayoría no lo hacen.

–¿Se cuida más la protección en el ámbito laboral que en el de ocio?

–En el laboral la exposición al ruido se cuida muchísimo ya en las propias empresas y se vigila con inspecciones. Lo que más problemas genera es el ocio.

–¿En este caso sería suficiente la aplicación de la normativa?

–Sí. Es muy restrictiva.

–¿Cree que la sociedad es consciente de los efectos de la contaminación acústica?

–Es la gran desconocida. No tiene efectos fáciles de medir, salvo en la hipoacusia. Está muy infravalorada y menospreciada. Según un estudio, a partir de las diez horas de vigila el cerebro tiene las capacidades cognitivas deterioradas, y a partir de las 17, el cerebro comete errores equivalentes a si esa persona tuviese una intoxicación de alcohol. Esto le sucede a la gente que sufre los festejos al lado de su casa.

Faro de Vigo

sábado, 5 de marzo de 2011

El exceso de ruido puede provocar daños importantes en la salud, de forma especial en niños y adolescentes

Organizado por los servicios de Otorrinolaringología y Oncología del Complexo Hospitalario de Pontevedra, con la colaboración del Colegio Oficial de Médicos de la provincia de Pontevedra y la Universidad de Vigo
Especialistas en medicina, derecho y telecomunicaciones analizarán los efectos nocivos de la contaminación acústica en un seminario multidisciplinar organizado por los servicios de Otorrinolaringología y Oncología del Complexo Hospitalario de Pontevedra, con la colaboración del Colegio Oficial de Médicos de la provincia de Pontevedra y la Universidad de Vigo. El curso, que abordará el problema del ruido desde el punto de vista médico, social y jurídico, se desarrollará en Vigo los días 16 y 17 de marzo, en la sede del Colegio de Médicos.



El exceso de ruido afecta a millones de personas en España y puede provocar daños, de forma especial en niños y adolescentes, que lo convierten en un problema de salud de primer orden. El objetivo de este seminario es abordar las múltiples vertientes de la contaminación acústica y mejorar el conocimiento de los profesionales implicados en el tratamiento de este problema.



Se profundizará en el concepto de ruido y concretando los niveles de exposición capaces de provocar efectos nocivos, se determinarán los daños específicos en las diferentes esferas de la salud y las poblaciones especialmente sensibles, detallando las posibles medidas preventivas y los tratamientos más adecuados. También se abordará el problema de la contaminación acústica desde el punto de vista sociológico y legal, así como las causas de que la extensa legislación protectora existente en España no consiga evitar los daños poblacionales, que hasta parecen ir en aumento.



Según los datos del Instituto Nacional de Estadística, casi el 25% de los hogares españoles sufre contaminación acústica por encima de los límites recomendados por la Organización Mundial de la Salud, ocupando el segundo lugar en la clasificación de países más ruidosos del mundo, tras Japón. Los efectos nocivos del ruido sobre la salud están ampliamente estudiados, con una creciente cantidad de afectados por sordera o daños permanentes en el oído producidos por la exposición crónica a ruidos por encima de un determinado nivel.



Los daños por ruido no se limitan a la capacidad auditiva, sino que también afectan otras áreas de la salud, como el incremento de enfermedades cardiovasculares, el incremento de riesgos para enfermedades crónicas, incluidas las oncológicas, la aparición o empeoramiento de trastornos psiquiátricos o el incremento de las conductas violentas.





Daños en niños y adolescentes



Existe una preocupación creciente por la exposición de los adolescentes y niños a ruidos excesivamente intensos desde edades muy tempranas y como hábito frecuente relacionado con actividades lúdicas e de ocio. Los niños fueron definidos por la Organización Mundial de la Salud como población especialmente sensible a los efectos nocivos del ruido, tanto por la posible deterioración de la capacidad auditiva, como por producir numerosas alteraciones en la esfera psíquica y psiquiátrica, trastornos del sueño, trastornos del aprendizaje, y empeorar otros ya existentes como el trastorno con hiperactividad y déficit de atención, etc.





Programa del seminario



El I Seminario sobre el Tratamiento Multidisciplinar de la Contaminación Acústica reunirá a especialistas sanitarios en Otorrinolaringología, Psiquiatría, Cardiología y Oncología, y también del ámbito del Derecho y de las Telecomunicaciones que, en la primera jornada, analizarán la definición de ruido y las escalas de medición, sus efectos agudos y crónicos sobre la capacidad auditiva, el sueño, o rendimiento intelectual, los riesgos cardiovasculares y también su posible incidencia en el desarrollo del cáncer.



En la segunda sesión se abordarán temas como el tratamiento médico y jurídico de los daños por ruido, la prevención y tratamiento de la hipoacusia ambiental, la normativa sobre ruido en la legislación autonómica y estatal, las condiciones técnicas para la correcta medición del ruido, la contaminación acústica desde el punto de vista sociológico y las vías de defensa no judiciales y judiciales para luchar contra sus niveles excesivos.



El seminario está dirigido fundamentalmente a médicos y pediatras de Atención Primaria, ya que es fundamental que los facultativos sepan reconocer de forma precoz los daños por ruido de sus pacientes y todas sus posibles consecuencias. También está dirigido a otros profesionales del ámbito sanitario, como médicos de Medicina Preventiva, Medicina del Trabajo, Mutuas Aseguradoras, etc. Y profesionales de otros sectores relacionados, como ingenieros industriales, ingenieros de telecomunicaciones, abogados y técnicos de las administraciones públicas que deberían velar por el cumplimiento de las leyes contra el ruido.



La inscripción en la actividad es libre y gratuita, en orden de inscripción para personal sanitario, otros profesionales en acuerdos con los correspondientes Colegios Profesionales, hasta completar las 200 plazas del curso. Las personas interesadas pueden solicitar información en el teléfono 986-271400.

viernes, 4 de febrero de 2011

jueves, 23 de septiembre de 2010

A todo volumen

El progama de RTVE Crónicas aborda los problemas de las victimas de la contaminación acústica

Crónicas. A todo volumen


jueves, 10 de septiembre de 2009

La sociedad del ruido


Spain is different… desde luego, sales la calle para dar un tranquilo paseo y rápidamente un ciclomotor trucado reverbera estrepitosamente en tus oídos. Entras un cualquier tienda y el hilo musical te obliga a hablar más alto para hacerte entender; en un gran centro comercial se mezclan musiquillas varias desde el anuncio de no sé qué hasta el gran ofertón del momento, todo unido para mejorar tu salud mental.

Te paras en un bar a tomarte algo y lo más probable es que irremediablemente se encuentre un televisor a toda voz o grupos de gente hablando a voz en grito. Si conduciendo tienes la mala suerte de interponerte con otro conductor con la personalidad desdoblada, como la mayoría, el claxon te avisará rápidamente de que algo has hecho muy mal y ese es el primer aviso, si no recibes directamente algunos exabruptos. Son la gente del insulto rápido.

En la tele, cuando tan tranquilito estás viendo un película que se dejar ver…, de sopetón se interrumpe para dar paso a la publicidad, con un volumen más alto. En la oficina, móviles, teléfonos fijos, tertulias de compañeros, todo ello inundando a la vez de ondas e interferencias tus pensamientos para impedirte, pues eso, pensar. Vivimos en una sociedad ruidosa y a poca gente le parece molestar.

He tenido al respecto dos experiencias en mi vida que me demuestran lo tremendamente acostumbrados que estamos viviendo inundados de ruido.

La primera fue cuando comencé a vivir en la que es mi casa actual, a bastantes kilómetros de la ciudad donde trabajo y en un pueblo que aún conserva su carácter de pueblo. Cuando pasaban algunas semanas sin pasear por mi ciudad, al volver, notaba perfectamente dos cosas en la que nunca antes había reparado: el olor al combustible quemado de los coches y el ruido, el estrépito allí donde fueras.

La segunda fue nada más llegar al país que me alojó durante año y medio por motivos de trabajo, Suecia: ibas a cualquier tienda y algo extraño te llamaba la atención sobre todo lo demás, algo echabas en falta, y no era otra cosa que la ausencia de ruido. Lo extraño entonces era llegar a una tienda y encontrar un ambiente ¡tranquilo!.

También puedo contar una anécdota que es todo un ejemplo y muy ilustrativa, ocurrida en ese mismo país; estando con nuestra hija visitando una feria de fabricantes de guitarras, nos paramos un rato en un salón donde tocaba un grupo de jazz que sonaba realmente bien; terminó para dar paso a otro grupo, esta vez de rock; pues bien, el de la mesa de mezclas, un chico joven, al ver que estábamos con una niña pequeña, se nos acercó y nos dijo que el grupo anterior sonaba a un volumen aceptable, pero que no iba a poder controlar el ruido del que comenzaría a tocar en unos instantes, y que por tanto no sería buena idea permanecer allí con la niña.

Increíble que alguien se preocupe por que el ruido le pudiera molestar o hacer daño a mi hija. Y es que, me temo, la percepción del ruido o el nivel de concienciación aquí es muy distinta que la de allí.

Pero ¿por qué hay tanto ruido en todas partes?. ¿Por qué nos hemos acostumbrado a hacer todo lo que hacemos con un sonido siempre de fondo?. Quién no pone la tele o la radio en casa cuando se está solo para sentirse acompañado…

Me pregunto sobre el impacto que debe tener este estrés auditivo en nuestra salud general aparte del daño que recibe diariamente nuestro sistema auditivo y que nos pasará factura a todos a medida que nos hagamos haciendo mayores.

¿Habéis pensado en ello alguna vez?. ¿Habéis hecho algo al respecto?. ¿Qué puede significar que un sociedad sea más ruidosa que otra?.

En Ruidos.org podéis encontrar un portal dedicado a este tema y que lo trata en profundidad. Además, existe una extensa bibliografía sobre el problema.

Me temo que se tiene en muy poca consideración la contaminación acústica y sus consecuencias a pesar de que exista un día internacional sin ruido (que es el dieciséis de abril).

elblogalternativo.com

lunes, 10 de agosto de 2009